
miércoles, 21 de noviembre de 2007
Sí??

miércoles, 14 de noviembre de 2007
El Viejo

Qué día más amargoso, creo que me contagié, soy un viejo gruñón. Pero, ¿¡¡dónde está, maldita sea!!?...Ya está obscureciendo y no veo nada. Ahora no sé que hacer, no tengo tinta, no hay luz y no encuentro mi clarinete... No puedo escribir ni crear melodías.
Creo que dormiré para poder soñar, crear, cantar... Sólo me siento, quiero un agua de hierba caliente para mis dolores añejos. Quiero un café dulce para mejorar mi aliento. Quiero una mujer que me regale su belleza su calidez. Necesito algo que me haga florecer de nuevo, para tener un espíritu joven, ser fuerte y atrevido. Quiero magia para amanecer con nuevas ideas. Todas las plasmé en un papel. Quiero entregar cariño, mil poemas a una mujer. Sólo quiero un perfume para renovar mi olfato, unas manos suaves que curen mi rostro roto, un viaje largo donde llueva en verano.
Cambiaria mi forma de ser para conquistar el mundo, para conquistar corazones, para conquistar miradas, para... hacer latir tu corazón más fuerte. Soy un viejo quebrado, las termitas me comen los huesos. Me gustaría ser una para comerte de nuevo.Ya sé, subiré a la luna y te miraré a lo lejos. ¿Pero cómo?... Mejor en mis sueños te beso.
Te recuerdo joven, amorosa, atenta. Ella me recuerda sucio, desatento, asqueroso, pésimo... ¡¡soy un muerto con ojos abiertos!! Necesito una hoja nueva. Necesito la tinta para destruir lo escrito, lo antiguo. Necesito mi clarinete, para romper la maldita melodía.
viernes, 21 de septiembre de 2007
M a r i o n e t t e

Marionette se levantaba lentamente del sillón, el reloj apuntaba media tarde y el café estaba casi listo. Le esperaba un grandioso atardecer cubierto con envolturas de dulce. Todo el cielo estaba caído con nubes medios rojas y el sol ya habíase ocultado entre las rocas de mar. Marionette muy pálida esperaba a su hidalgo de algodón a que le llevara una ramita de árbol a su guarida de galleta.
Salió a su patio trasero donde estaban sus gatos celestes ronroneando Mozart, y Marionette danzando se les acercaba con sus manitos de cuchuflí y los acariciaba pegajosamente.
Pasada media hora, sus pies de masilla ya se habían congelado y su campana de goma, como siempre, no sonó. Él estaba algo harto de buscarle un sonido a esa campanita tan pequeña y comenzó a golpear la puerta.
¿Para qué tienes una campana si no suena? ¡Me desespera venir a verte!- le decía enojadamente su amado. Ella al igual que todas las tardes le contestó con una sonrisa tímida y se fue corriendo a esconder en un rincón. Siempre era así y se entretenían; él buscándola y ella ocultándose. Ya se había obscurecido por completo y los dos, después del jueguito, se recostaron en una hoja y miraron las estrellas fugaces. El hidalgo le preguntó: “ tú sientes cuando beso tus labios de canela?” Y ella no contestó. Se la habían comido las hormigas.
Fin.
miércoles, 19 de septiembre de 2007
martes, 11 de septiembre de 2007
Diminuta Biografía
lunes, 10 de septiembre de 2007
Aplaudir es como la lluvia

Palma a palma, gota a gota.
Una tras otra, casi una misma melodía.
Pero hay una diferencia.
Cuando aplaudimos a algo genial
lo hacemos con fuerza y felicidad.
Pero cuando llueve fuerte,
da nostalgia y rabia.
Ambos suenan deforme
Pero de una manera organizada.
La lluvia va a veces acompañada
con truenos y relámpagos.
Los aplausos con gritos y chiflados.
A veces la lluvia cae lenta
Como cuando acompañamos
una canción con palmas.
Todos aplauden al mismo tiempo,
cuando llueve también.
Hay una unión,
todos comentan lo mismo,
todos tienen frío.
Algunos ni sonríen, otros sí.
No todo aplauso es de felicidad.
Ni tampoco toda la lluvia es amargura.
En fin…
lunes, 27 de agosto de 2007
"Porque"

Esta calle es nueva para el mundo.
No acaba en la otra esquina ni tampoco en esta
Terminará cuando yo me canse de mis pies torcidos de aburrimiento.
Y el cemento queme mis tobillos débiles.
Esta calle, en este instante, en esta gota que cae de cansancio, ya me parece vieja.
La he caminado, la he sufrido, la he llorado.
La vereda me parece alta y las luces ciegas, porque ya nadie camina a mi lado.:·.
Esta calle nueva, esta calle vieja, esta calle es un temblor, que traspasa mi fiebre, que me lleva al infierno.
Esta calle infinita ni siquiera me lleva al mar, porque es corta y triste.
Es triste y seca.
No conoce el amor, el agua, ni la obscuridad, porque es nueva, porque es vieja.

